Isla Guafo, cuando chocan dos paradigmas

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 Isla Guafo, un paraíso prístino. Foto: WWF ChileIsla Guafo, un paraíso prístino. Foto: WWF Chile
  
Por Paula Fernñandez 
 
La venta de una isla ubicada al suroeste de la Isla Grande de Chiloé, en plena costa de la Patagonia chilena, ha causado enojo y distintas emociones en las últimas semanas. Además, esta discusión se ha convertido en terreno fértil para lo que se viene en el país: un plebiscito nacional acerca de si se debe cambiar la Constitución y, en caso de hacerlo, qué tipo de Constitución se debe crear para proteger de mejor manera el medioambiente y los entornos naturales.
  
En juego está la Isla Guafo, un lugar sagrado para los indígenas Huilliche y un punto clave para la biodiversidad. Sus aguas costeras albergan a las ballenas azules en peligro de extinción, que acuden a este lugar para alimentarse junto a sus crías; así tambiñen, a las fardelas negras, encontrándose el mayor número de colonia reproductiva de esta especie en el mundo, con una población estimada de 4 millones de ejemplares. La isla, de 214 kilómetros cuadrados, con sus altas montañas y acantilados, bosques costeros de Olivillo, y abundante vida marina, es apreciada por los científicos y conservacionistas, que están haciendo sonar la alarma.
 
La polémica comenzó en septiembre, cuando la isla fue publicada en el periódico New York Times, en paralelo a la página de venta y arriendo de islas privadas alrededor de todo el mundo: Private Islands Inc. (www.privateislandonline.com) donde se ofrecen, además, 5 islas pertenecientes al territorio chileno, como Cui cui, Lacao, Tortuga, Imelev y San Pedro. Sin embargo, la isla que se ofrecía por 20 millones de dólares, fue sacada de ambas páginas una vez que la noticia comenzaba a viralizarse en Twitter y otras redes sociales y poco después se convirtió en el tema de varias historias en los medios nacionales e internacionales.
  
La protección huilliche
Las 11 comunidades Huilliche de la zona, desde enero del presente año están pidiendo la protección de, al menos, su espacio costero, a través de la iniciativa “Wafo Wapi, territorio ancestral para la conservación”, apoyados por los sindicatos de pescadores artesanales de la comuna de Quellón, Chiloé y el grupo de conservación WWF Chile. Yacqueline Montecinos, encargada de biodiversidad marina de WWF Chile, señaló que hace más de una década que Isla Guafo es identificada como una prioridad de conservación, y como tal, la organización está proporcionando apoyo técnico para su petición. 
 
La petición, denominada ECMPO (Espacio Costero Marino de Pueblos Originarios), fue declarada admisible por la Subsecretaría de Pesca en enero. Sin embargo, aun existe una propuesta desde el 2017 para proteger toda la isla, debido a su importancia ecológica, la cual ha languidecido en el Congreso de Chile sin éxito.
 
 
 La pesca artesanal es practicada por las comunidades huilliche. Foto: WWF ChileLa pesca artesanal es practicada por las comunidades huilliche. Foto: WWF Chile
 
 
Un poco de su historia
Isla Guafo ha tenido pocos habitantes a lo largo de su historia. Se han encontrado vestigios de conchales (lugares donde los ocupantes solían comer el interior de la concha y acumular el resto en sitios determinados) de hace 3300 años atrás, los que pueden ser indicios de que esta isla estuvo habitada en aquellos tiempos. A pesar de que existen ciertos resquemores con respecto a los primeros tiempos de este lugar, es muy probable que haya sido el hogar de comunidades indígenas que luego emigraron a otras islas. 
 
En 1903, la Armada de Chile comienza a construir aquí el reconocido faro, producto de la estratégica posición de la isla. Luego, unos 20 años más tarde, comienza a ejecutarse una planta ballenera, momento en que la isla tuvo la mayor cantidad de habitantes (alrededor de 120). La planta cesó su trabajo en 1937. 
 
Más tarde, bajo el gobierno de Pedro Aguirre Cerda (1938-41), se expropiaron los terrenos y se intentó anexarlos a la Reserva Forestal de las Guaitecas, lo que revoca el también presidente Juan Antonio Ríos en 1945.
 
Hoy en día, la isla es propiedad de los empresarios chilenos Paul Fontaine y Rodrigo Danús. El dúo puso la isla a la venta debido a que no se pudo concretar un proyecto de explotación de carbón, tanto por presión de algunos grupos ambientalistas, como la medida del gobierno de no generar más minas de carbón debido a su impacto ambiental. 
 
Montecinos de WWF Chile relata que el año 2008 “nos enteramos que se había otorgado una concesión minera para la explotación de carbón, y desde que comenzamos a diseñar una estrategia de protección de este lugar lo hemos tenido en consideración, ya que de llegarse a activar un proyecto de este tipo se transformaría en una de las más grandes amenazas a la biodiversidad que alberga esta isla y que en la actualidad consideramos con una amenaza latente”.
 
 
En Guafo se encuentra la mayor colonia reproductiva de Fardela negra. Foto: WWF ChileEn Guafo se encuentra la mayor colonia reproductiva de Fardela negra. Foto: WWF Chile
  
 
Una constitución ecológica
Para el abogado chileno Lorenzo Soto, quien es experto en derecho ambiental, en el centro de este conflicto están las leyes existentes en Chile que, según él, protegen la industria extractiva a expensas del medio ambiente. Además, señala, entre otras cosas, que “la Constitución de 1980, es la que liberalizó la economía y dio origen a la explotación intensiva y muchas veces irracional de nuestros recursos naturales”.
 
Dice Soto: “El problema que plantea Isla Guafo responde al choque entre el paradigma clásico y dominante de nuestro régimen jurídico ambiental y las nuevas tendencias sobre lo que debiera ser un derecho de la conservación ambiental. 
 
En el primer paradigma, explica Soto, un territorio es concebido de manera general como apropiable y objeto de todo tipo de negocios jurídicos, salvo aquellos que la ley ha hecho comunes para todos (caso de playas, mares y algunos territorios terrestres definidos como bienes nacionales de uso público). Este paradigma fue consagrado por la Constitución de 1980 forjada por la dictadura de General Augusto Pinochet, pero Soto argumenta que una nueva "constitución ecológica" debería consagrar un cambio de paradigma de ver estos lugares únicamente como recursos naturales disponibles para su explotación por los propietarios del sector privado, como la generalidad de los inmuebles, a una nueva que los conciba como bienes naturales con ecosistemas y biodiversidad invaluables que proporcionan servicios ecosistémicos importantes para el bien común y el desarrollo de la vida.
 
“Así, lo ocurrido con isla Guafo, no es más que una de las manifestaciones problemáticas que nos plantea la crisis climática global y que las estructuras jurídicas clásicas dominantes, entre las que se cuenta por cierto la Constitución de 1980, no dan una adecuada respuesta o solución”, dice Soto. 
 
A pocos días del plebiscito en Chile sobre si aprobar el inicio del proceso de creación de una nueva Constitución en este país, si el país sigue adelante con la reescritura de su Carta Magna entonces lugares naturales extraordinarios como la isla Guafo pronto podrían tener una nueva oportunidad de protección legal permanente.
 
«Nueva Constitución chilena: ¿Cómo se puede proteger la biodiversidad y los recursos naturales» Este miércoles 21 de octubre, estaremos conversando con el abogado Lorenzo Soto. La cita es a las 19:00 hrs por Facebook Live de Patagon Journal¡Te esperamos!