Península Valdés: Del paraíso al infierno

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 Foto: Maxi JonasFoto: Maxi Jonas 
 
 
Por Graciela Iriarte Falcoff y Mora Di Liscia
 
La Península Valdés está ubicada al noreste de la Provincia del Chubut, un maravilloso sitio en la Patagonia Argentina, entre los paralelos 42°05‘ y 42°53’ de latitud sur y entre los meridianos 63°05’ y 64°37’ de longitud oeste, incluyendo el Istmo Carlos Ameghino que la une al continente.
  
La superficie del área es de aproximadamente 4.000 km2. Es una planicie mesetiforme interrumpida por un conjunto de depresiones cerradas que le dan un carácter ondulado y suave al paisaje. Es una zona de bajas precipitaciones, es muy ventosa y con muchos médanos y el esquema geomorfológico se completa con las planicies costeras, que bordean a la península.
 
La vegetación natural es el único recurso forrajero del área. Las principales especies vegetales de Península de Valdés son: molle, piquillín, quilimbay, uña de gato, neneo, mata mora, jarilla, carqueja, coirón, entre otras.
 
La gran variedad de especies animales existentes es otro aspecto productivo por la riqueza faunística que allí vive y que vienen transitoriamente para cumplir con su ciclo de vida brindando un espectáculo inusual y tornándose el área como un recurso turístico importante. Dentro de la fauna terrestre y marina podemos mencionar: guanacos, ñandú petiso, maras o liebres Patagónicas, liebre europea, zorros grises y colorados, piches, peludos, zorrinos, hurones, pumas, jabalíes, lobos marinos, elefantes marinos, ballenas, orcas y diversas clases de aves como gaviotas, cormoranes, biguás, pingüinos, flamencos etc.
 
Todo esto hace que esta área sea utilizada por el turismo nacional e internacional como Santuario de la fauna terrestre y marina, que permite por tal motivo importantes ingresos económicos a la región.
 
Es de destacar que en la Península Valdés está vedada la caza durante todo el año.
 
El único núcleo poblacional del área es la localidad de Puerto Pirámides en la costa del Golfo Nuevo. En la actualidad es una importante villa balnearia. Dentro de esta zona, se encuentran 56 explotaciones ganaderas dedicadas a la ganadería ovina y en exclusividad a la raza Merino Australiano, para producción de lana fina y carne en su faz secundaria como característica de esta zona.
 
El acceso a este bellísimo lugar se realiza recorriendo la Ruta Nacional N° 3, ingresando por la Ruta Provincial N° 2 con destino a Puerto Pirámides; a unos pocos kilómetros de la localidad de Puerto Madryn.
 
Este espacio paradisíaco, ha sido declarado Patrimonio Natural de la Humanidad por la UNESCO en el año 1999, con el criterio de conservar los hábitats naturales, la flora y la fauna que posee esa zona.
 
En la normativa de la Provincia del Chubut, la Ley 4617 instaura el sistema de Áreas Protegidas Naturales Provinciales y la Ley 4722 crea puntualmente el Área Protegida de Península de Valdés. En ella se establecen distintas zonas de protección, en donde existe un área de amortiguación de la Península de Valdés propiamente dicha que también goza de la misma protección en cuanto al hábitat.
 
Toda el área delimitada es lo que conforma el Área Natural Protegida de la Península Valdés.
 
Del paraíso al infierno 
El primer día del 2022 se desató un incendio de gran magnitud dentro de un marco de condiciones climáticas inhóspitas, viento de hasta 80 kilómetros por hora y temperaturas extremas de calor. Sumado a esto, las desinteligencias en quienes debían llevar el control del fuego, la sequía que aqueja el área hace un tiempo y el aumento de pasturas hicieron de este evento, un enardecido y descontrolado incendio que arrasó con más de 80.000 hectáreas de campos.
 
 
 
 
 
Foto: Maxi JonasFoto: Maxi Jonas
 
 
Postes de luz que fueron siniestrados y dejaron sin provisión de servicio eléctrico a la localidad de Puerto Pirámides.Postes de luz que fueron siniestrados y dejaron sin provisión de servicio eléctrico a la localidad de Puerto Pirámides.
 
 
El fuego se inició a más de 60 kilómetros del Istmo Carlos Ameghino, sin embargo, no sólo llegó hasta allí, sino que fue arrasando los predios rurales con todas sus fuerzas llegando hasta la cercanía de Punta Quiroga, lugar que delimita el Golfo San José
 
Más de 20 productores rurales se vieron afectados en sus predios, que fueron desbastados generando diversos daños, entre ellos, mortandad de hacienda ovina y equina, la destrucción de una gran cantidad de kilómetros de alambrados perimetrales e internos, de instalaciones de molinos, bretes, corrales, etc.
 
Ha sido inconmensurable el daño que se ha generado sobre la flora y la fauna del lugar, teniendo en cuenta que el fuego avanzó hacia la zona del Área Protegida de Península de Valdés. Son más de tres generaciones las que deberán pasar hasta lograr observar el hábitat como existía antes de este gran incendio, ya que la vegetación en esta zona tan árida demora muchísimos años en recuperarse.
 
Con todo el esfuerzo de quienes lucharon contra el fuego, la solidaridad de los damnificados y las condiciones climatológicas que acompañaron pudo darse por extinguido el día 7 de enero.
 
 
Foto: Maxi JonasFoto: Maxi Jonas
 
 
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Foto: Maxi JonasFoto: Maxi Jonas
 
 
Iniciativa solidaria 
Con el fin de obtener fondos para generar una inversión en materiales y maquinarias a fin de prevenir futuros siniestros como el acontecido en este comienzo de año y poder así preservar el área es que se ha impulsado la creación de la página de Go Fund Me.
 
Es importante destacar que el destino de todos los fondos colectados será reportado en la página y su destino será exclusivamente para la compra de equipos para combatir fuegos y no de ayuda para ningún hacendado que resultó damnificado por el fuego.
 
Para donar pincha aquí.
 
 
Graciela Iriarte Falcoff es psicóloga retirada de Península Valdes y su coautora Mora Di Licia es estudiante de tercer año de periodismo en la Universidad de Palermo.