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Primer encuentro por la sustentabilidad local en Alto Biobío

 
 
Por Ana Vallejos
 
Entre montañas y aguas blancas, los días 9 y 10 de noviembre se llevó a cabo en Alto Biobío el primer encuentro por la sustentabilidad local, una instancia cogestionada por emprendedores locales con el apoyo de Sernatur Biobío. Doce fueron los anfitriones que pusieron a disposición toda la magia y calidez de sus servicios para entregar lo mejor en turismo, deporte y cultura de la zona. 

 
Geoturismo Chile, Ruta Manque, Ruta Pewenche, Cabañas Mapulhue, Kallaqui Mile Pewenche, WhiteWater Biobío, Las Montañas Hosterías y Pizzería, La Envidia Pub Restorant, Kula Walmey, Yaganes Eco Adventures y Travel Mapu; junto a representantes de instituciones como Sernatur, Conaf, Seremi de deportes, prensa y expertos, fueron quienes compartieron durante estos dos días saberes y experiencias para abordar los nuevos desafíos de la reactivación turística post pandemia.
 
La finalidad de este encuentro fue la generación de espacios de interacción y diálogo en torno a la sustentabilidad y la economía local, facilitando la creación de redes en instancias de confianza, disfrute e intercambio de experiencias. Una de las consideraciones principales fue la necesidad de pensar y organizar el turismo desde la conversación, para poder soñar y direccionar de manera conjunta el futuro de este destino que se ha vuelto decreciente tanto a nivel nacional como internacional. 
 
Y es que no solo por su paisaje destaca este territorio –sus montañas escarpadas, el bosque nativo que cuelga de sus laderas y sus ríos que son ideales para realizar deportes de aguas blancas– sino que además, la rica cultura Mapuche Pewenche, que se preserva en este sector, reconocida por su cosmovisión ligada a la naturaleza, ofrece vivencias y conocimientos vinculados al territorio que dan luces sobre cómo podría verse una relación sustentable con el medio ambiente.
 
El programa del encuentro, se caracterizó por su dinamismo y énfasis en el disfrute de cada una de las experiencias que ofrecieron los emprendedores. Luego de unas palabras de bienvenida, nos dirigimos a la sala de cosecha de miel de Kallaqui Mile Pewenche, donde disfrutamos de un desayuno protagonizado por preparaciones de la zona como la miel de la casa, katutos, tortillas, sopaipillas y pebre de digueñes. Nos contaron acerca de su crecimiento como asociación de apicultores pewenche, “de tres o cuatro que éramos en un principio hoy somos veintiuno”, dice Carmen Muñoz, secretaria de la asociación.
 
 
 



Carmen destaca cómo además, han pasado de la necesidad de capacitarse afuera a contar con sus propios capacitados dentro de la asociación. “Queremos contribuir a que las abejas se mantengan en el tiempo, porque además de la miel, ayudan a polinizar árboles nativos y las hierbas medicinales que utilizamos”, dice. A futuro sueñan con construir su sala de ventas, y crear la ruta de la miel.
 
La adrenalina y la belleza escénica del rafting en el río Biobío fue la forma perfecta de romper el hielo. En balsas de rafting, kayaks y duckys (unas entretenidas embarcaciones inflables individuales) se subieron a todos los participantes. Geoturismo Chile, WhiteWater Biobío y Yaganes Eco Adventures, fueron los anfitriones de esta actividad, que fue para muchos su primera incursión en la fuerza del legendario río. Claudio Vasquez, de Yaganes Eco Adventures comentó acerca del encuentro: “Es muy importante crear esta red de apoyo local, ya que todos estamos en lo mismo de alguna u otra manera, que es el cuidado del entorno, para que las nuevas generaciones lo puedan disfrutar”.
 
El almuerzo estuvo a cargo del histórico pub restorán La Envidia, el primer restorán que tuvo Ralco, inaugurado hace 35 años. Su dueña, la señora Zunilda, nos cuenta que ve en el turismo, una oportunidad para generar oportunidades de desarrollo local de la mano del cuidado del entorno y la cultura.
 
 
 

 
 
Durante los conversatorios de la tarde, Paulo Urrutia, director de Geoturismo Chile, relevó el rol de la cogestión y participación vinculante de los habitantes del territorio, el sector público y el sector privado, cómo una necesidad para garantizar la sustentabilidad de los destinos turísticos y calidad de vida local. Destacando el rol de las organizaciones de la sociedad civil, como un puente que facilite la comunicación y organización de acciones colectivas. Por su parte, Miguel Torres, consultor de Gedetur, puso sobre la mesa la posibilidad de emplear el turismo como herramienta de resistencia y reivindicación de los valores locales, sobre todo en un lugar cómo Alto Biobío, donde un 80% de la población es Pewenche. Además, a través de un taller dinámico y participativo demostró cómo se puede crear un mundo a partir de un solo recurso, agregando valor tanto para la comunidad como para la experiencia del turista. 
 
El segundo día, transportados por el operador local Travel Mapu, nos dirigimos a Ruka Manque. Hogar de la familia Vita, ubicada en la comunidad de Pitril, nos recibieron con un desayuno de abundantes sopaipillas y jugos de frutas, una bienvenida en chedungun y conversación acerca de cómo el cuidado de la naturaleza es inherente de su cultura Pewenche. 
 
En cada actividad que realizan esperan que “quienes vengan aquí no solo se lleven la experiencia de un trekking o una cabalgata bonita, sino que además aprendan algo sobre nuestra cultura que se mantiene viva” dice Boris Vita. Para su hermano Héctor, el turismo les ha facilitado desarrollar una oportunidad laboral que les permite mantenerse en sus hogares, mientras mantienen su cultura en contacto con la naturaleza. Los hermanos Vita nos sumergieron en un baño de bosque, y nos invitaron a presentarnos con respeto a los Ngen de la cascada o el traitraiko, antes de sacarnos una foto o refrescarnos entre las aguas. 
 
A medio camino del regreso, en una planicie dónde se resguardaban vacas y caballos, Pía Weber, abogada ambiental, nos maravilló con la emergente propuesta sobre derechos de la naturaleza que resuena en distintas partes del mundo y ahora en Chile, en la nueva constitución. Nos mostró algunos casos donde ríos puntuales han sido declarados sujetos de derechos, como son el río Atrato en Colombia y Whanganui en Nueva Zelanda; y casos de otras constituciones donde se han incluido los derechos de la naturaleza de modo general, como en los países Ecuador y Bolivia. Nos desafió a considerar la importancia de pensar en los derechos de la naturaleza como una forma de replantearse la relación que establecemos como humanidad con ella a través de marcos jurídicos que garanticen su conservación. 
 
 
 



En la comunidad de Kallaqui, nos sorprendimos con toda la energía de las nuevas generaciones amantes del agua. Geoturismo Chile, en conjunto con los guías de rafting locales y familias de Kallaqui, están impulsando una escuela de kayak para los niños y jóvenes de la comunidad. Promueven actividades que les conecten con el río, mientras desarrollan amistad, y a la vez abriendo las puertas para que estas nuevas generaciones sean capaces de visualizar un posible futuro laboral en torno al río, evitando la migración de jóvenes hacia otros lugares. Simón González, emprendedor de rafting local, ve en la escuelita nuevos liderazgos en torno a un estilo de vida saludable, activo y de mucho compañerismo. Natalia Villegas, directora de Sernatur Biobio, valoró este tipo de instancias que promueven el deporte, la cultura y la conexión con la naturaleza con la posibilidad de formar futuros guías locales.
 
El recorrido por el museo fue la última parada, dónde observamos una amplia variedad de objetos utilizados por la cultura Pewenche así como mapas de las comunidades y de los apellidos de las familias ligadas a ellas. “Este es un museo vivo”, nos comentó nuestro anfitrión al ingresar, “que no busca dar cuenta de lo que fue, sino de lo que sigue siendo este territorio”. 
 
Para despedirnos, disfrutamos de un exquisito cóctel en Hostería y Pizzería Las Montañas. Carlos, administrador del local, nos contó acerca de su propuesta gastronómica, caracterizada por variedades de pizzas de changle, digueñes o piñones, utilizando productos de la gastronomía tradicional local, con un giro contemporáneo, como una forma de dar valor a la identidad del territorio mientras se genera economía local. 
 
Fueron dos días de intensa energía en que los emprendedores de Alto Biobío mostraron la riqueza natural y humana que tiene para ofrecer la comuna. En un cierre emotivo, cargado de sueños y ganas de colaborar entre los participantes, culminó el 1er Encuentro por la Sustentabilidad Local en Alto Biobío, donde la naturaleza fue el puente para conectarnos. La invitación es a conocer y recorrer de manera reflexiva y responsable un territorio que desborda calidez, cariño y naturaleza salvaje.
 
 
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