Pueblo Selknam reclama contra industria salmonera por abusar de patrimonio ancestral

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Por Patricio Melillanca
 
Hema’ny Molina Vargas es poeta, escritora y artesana. Y es una activa integrante de la comunidad Selk’nam Covadonga, «familias que reclaman su derecho como descendientes y herederos de los sobrevivientes del genocidio al Pueblo Selk’nam» en el gran maritorio de Tierra del Fuego, en la Patagonia. Es fundadora de la Corporación Selknam-Chile que trabaja para recuperar, revitalizar y desarrollar todos los aspectos de este pueblo originario que sufrió el genocidio en los siglos 19 y 20, y que incluso en estos tiempos ha sido impactado por los intentos de hacerlos desaparecer.
 
Además de su trabajo para hacer avanzar el proyecto de Ley que se tramita en el Parlamento chileno para que este pueblo sea reconocido en la Ley Indígena como uno más de la comunidad de naciones originarias preexistentes en Chile, Hema’ny también está preocupada al ver como la industria salmonera transnacional está ocupando bahías, fiordos y canales para imponer sus centros de cultivo, sus factorías de procesamiento y sobre todo su forma de trabajo industrial en los territorios indígenas.
 
La industria salmonera está vendiendo salmón de cultivo producido y procesado en Chile con la etiqueta Oshen, que en el idioma Selknam significa Ballena. Ante esto, «es muy triste que la gente compre este producto sin saber que es lo que está comprando», dicen las comunidades indígenas.
 
Oshēn (ballena en Selkman) es la nueva marca de salmón premiun de cultivo industrial para un exclusivo segmento del mercado norteamericano que vende la empresa BluGlacier, una alianza comercial entre el grupo inversionista alemán Schorghuber, -dueño de una amplia red de negocios hoteleros, marcas de bebidas y cervezas, construcción y bienes raíces a nivel global-, y la empresa pesquera y salmonera Blumar, propiedad de las familias Sarquis y Yaconi- Santa Cruz. BluGlacier además, es el primer proveedor mundial de salmón de cultivo que acepta pagos con criptomonedas, en asociación con BitPay, el mayor actor mundial de servicios de pago en bitcoin y criptomonedas.
 
El salmón chileno "no es una especie de la zona, no es una especie que represente ni la historia, ni la alimentación ancestral. Además hace mucho daño al patrimonio inmaterial, a nuestro propio idioma porque primero no pidieron permiso, segundo porque no se informan. Un salmón va a ser siempre un salmón, entonces cómo le van a decir a Oshen, que (en idioma Selknam) es ballena. La incoherencia del marketing, a parte de ser irrespetuoso, es ignorante".

Patricio Melillanca: Hema’ny, la estoy contactando para obtener su opinión respecto a que una empresa salmonera está usando la palabra Oshen, para vender salmón.
Hema’ny Molina Vargas: Este es un tema netamente de apropiación cultural y de aprovechamiento de las culturas que se cree que no tiene quien las defienda. Para nosotros, básicamente como pueblo Selknam, se nos ha creído extintos por mucho tiempo, entonces claro, si no está el dueño de casa, difícilmente alguien puede reclamar por el uso de lo que hay dentro de la casa. Lamentablemente se esconde detrás de toda esta utilización de los elementos culturales, patrimoniales, materiales e inmateriales…, se utiliza la forma irrespetuosa, sin considerar el significado que tiene para los pueblos, para las culturas, una palabra, un ícono, o una expresión, y no se pide permiso ni se hace una investigación sobre el verdadero significado, lo cual termina siendo una transgresión a cualquier pueblo originario o a cualquier cultura. Lamentablemente tenemos ejemplo de apropiación cultural y aprovechamiento y enriquecimiento en base a las culturas originarias desde que llegó el colono a América, entonces siempre ha sucedido y lamentablemente no existen políticas que realmente sean efectivas para la protección del patrimonio material e inmaterial.

¿En el caso del Pueblo Selknam, el Estado chileno aún no ha hecho un reconocimiento de la existencia de sus comunidades?
Ahí hay que hacer una salvedad de lo que realmente es un reconocimiento, porque nosotros no estamos en la Ley Indígena y estamos muy cercanos a terminar este proceso para poder ingresar en la Ley. Pero si hablamos de reconocimiento, yo te podría contar que nosotros ya tenemos el reconocimiento a nivel de Estado y a nivel de comunidades, puesto que somos reconocidos por nuestros pueblos hermanos , no solo del sur de Chile, sino que de todos los pueblos que coexisten en este país. Ese reconocimiento ya está. Y de parte del Estado, desde el año 2015 que estamos teniendo constante reconocimiento del Estado a nuestra existencia ya que hemos sido invitados a consultas indígenas y se nos ha invitado a participación a través de ministerios, o sea hay conciencia de que estamos presentes, lo que falta es un trámite netamente legal que es la integración del pueblo a una Ley que nos va a otorgar derechos como indígenas en Chile, lo que no tenemos hoy en día. Pero si hablamos netamente de autoreconocimiento a la existencia, claramente estamos reconocidos hace bastante rato no solo por nuestros pares de otros pueblos sino que también por el Estado. Si no, no nos integrarían en todas las actividades oficiales que se realizan.
 
 
 

¿Cómo está la situación del idioma Selknam?
El idioma Selknam, que es el Selknam Cham, está altamente vulnerado, no existen hablantes fluidos, reconocidos, sin embargo sí existen recordadores y obviamente existe un trabajo tanto del lado argentino como chileno para ir fortaleciendo todos estos aspectos culturales. El idioma es un idioma completo que si viene cierto se ha dejado de usar por toda esta chilenización forzada, donde hemos pasado por distintas etapas históricas en las que en un momento ser indígena era casi un delito, donde había una prohibición de tener manifestaciones culturales y ancestrales. Sin embargo, ha ido cambiando esta forma de ver y hay una apertura no solamente desde el Estado chileno, sino también desde la población chilena, que es reconocer que habían pueblos milenarios antes que llegaran los colonos y se constituyera este país tal como lo conocemos hoy, que por cierto es un país nuevo de 100, 150 años. Entonces hay un reconocimiento a la existencia y a la pre-existencia y junto con ello también hay un esfuerzo de que como nosotros como comunidad y fundación Selknam Chile, estamos en un trabajo de revitalización que ha sido muy arduo y por cierto muy difícil, pues como no estamos en la Ley Indígena, no tenemos ningún recurso para hacer un trabajo al respecto, pero nosotros lo hemos hecho desde hace muchos años en forma autogestionada.
 
Cómo es esa situación de estar trabajando con las comunidades que están en el otro lado de la frontera, en lo que hoy es Argentina.
Hemos tenido el apoyo de la comunidad Rafaela Ishton, que desde 2019, cuando nosotros comenzamos nuestro proceso político acá en Chile, primero para evitar que a nuestro pueblo se le lapide con un memorial que señalaba que no queda nada, y luego con el trabajo de ingresar un proyecto propio en el Parlamento chileno para demandar que se nos integre en la Ley Indígena. La comunidad Rafaela Ishton, y en especial la señora Vanina Ojeda ha sido fundamental en este apoyo y en este nexo con la comunidad del vecino país. Nosotros entendemos que existen dos países, pero el pueblo Selknam es uno solo y lamentablemente fuimos víctimas de este genocidio y de estas decisiones de separar la Isla (Tierra del Fuego), en dos naciones, con leyes distintas, en las cuales las personas que allí habitaron por miles de años fueron las únicas víctimas o no tuvieron arte ni parte, ni siquiera opinión y a nadie le importó. Pero hoy existe este vínculo donde hay trabajos, que no se podría decir paralelos, puesto que tienen muchos más años de trabajo que nosotros y en forma muy organizada. Nosotros como organización llevamos pocos años trabajando desde la rearticulación de nuestro pueblo con las familias Selknam que estamos pululando por todo el país desde hace casi 100 años. Recién, hace una década que empezamos a articularnos y a trabajar y los frutos se han visto. Hoy estamos con organizaciones trabajando, estamos reconocidos por nuestros pares y estamos muy avanzados en el proyecto de Ley para ser integrados a la Ley Indígena, entonces todo esto ha dado sus frutos.
 
 
 

Y qué le parece entonces que empresas para vender salmón, esta especie exótica en aguas australes, usen la palabra Oshen, que en Selknam, si no me equivoco, significa Ballena.
Creo que es una falta de respeto absoluto. Primero, como tu bien lo dices, no es una especie de la zona, no es una especie que represente ni la historia, ni la alimentación ancestral. Además hace mucho daño al patrimonio inmaterial, a nuestro propio idioma, porque primero no pidieron permiso, segundo porque no se informan. Un salmón va a ser siempre un salmón, entonces cómo le van a decir a Oshen, que es ballena, no tiene ninguna relación. La incoherencia del marketing, a parte de ser irrespetuoso, es ignorante. Es un insulto a nuestra cultura que se tomen las atribuciones que se han tomado muchas empresas y que después tiene el descaro de decir que están ayudándonos a visibilizar nuestra cultura.
 
Cuál es el mensaje que usted le daría a los consumidores que compran este producto en los mercados internacionales, en Estados Unidos, Europa, Japón, entre otros.
Yo les cuento a estos consumidores que es muy triste que la gente compre este producto sin saber que es lo que está comprando en realidad. Yo les recomendaría que investiguen cómo es la crianza de ese salmón para que sepan qué es lo que están llevando a su mesa. Les pediría a todos los consumidores en general, no solo a los consumidores internacionales, sino que también a los consumidores en Chile, que aprendamos a consumir, el valor de lo que consumimos y aprendamos lo que significa consumir lo que está en nuestro espacio físico, territorial. Porque de esa manera impulsamos la economía local. Creo que estas tremendas industrias que no les importa el daño que hacen a los territorios con tal de vender un producto que aparentemente se ve muy lindo, porque se expone de una manera falseada y engañosa, al final termina haciendo mucho daño territorial y a la gente que vive en la localidad que se está destruyendo y también a la gente que lo está consumiendo. El salmón es un producto que se está vendiendo con antibióticos, que por no ser una especie nativa está estresada en espacios pequeños donde no está libre, donde no es su hábitat y por tanto no debiera estar acá y debiera estar siendo producido en sus propios lugares donde pertenecen. Pero lamentablemente las políticas comerciales o empresariales siempre van a privilegiar que ciertos sectores se vean muy civilizados a costa de los sectores que terminan siendo zonas de sacrificio. La Naturaleza da bienes en todas partes del mundo y da para muchos si se sabe sacar ese provecho con respeto.